Fecha Martes, 14 octubre a las 17:00:00Tema Seguridad
En el barrio de Coghlan un kioskero llamado, Simón Altuar, fue asesinado por delincuentes que entraron a robarle en su local de la Av. Monroe al 3637, a metros del Hospital Pirovano. El hecho ocurrió el viernes pasado pero se dio a conocer a los medios en el día de hoy. El comerciante se habría resistido al asalto y recibió dos puntadas con armas blancas en el pecho que –posteriormente- produjeron su deceso.
14/10/08Simón Altuar (79) fue asesinado el viernes pasado por malvivientes que entraron a su negocios de la Av. Monroe al 3637 (entre Melián y Washington) para robarle. El comerciante intentó resistirse al asalto y recibió dos puntadas de armas blancas en el pecho que produjeron su muerte. Los asaltantes huyeron del local y aún no fueron capturados por la policía. La victima quedo tendida en su local con graves heridas punzantes. Los vecinos de la zona lo trasladaron al Hospital Pirovano donde quedó internado pero debido a la gravedad de las heridas se produjo su fallecimiento el día lunes. El hecho es ahora investigado por la comisaría 37 y la fiscal Betina Bota y hasta el momento no hay ningún detenido.
Maldita inseguridad
Por Gustavo Carpinella Los hechos delictivos son cada vez más continuados en los barrios de nuestra futura comuna 12. Hace poco tiempo hablábamos de la ola de asaltos de restaurantes en el barrio de Villa Urquiza. También, hace unos años, en Villa Pueyrredón los vecinos sufrieron una serie de hechos delictivos al cuadrado que la policía 47 denomina como la zona “C” limitada por la Av. Moscóni, la Av. Salvador María del Carril, Artigas y la Av. Constituyentes. Los vecinos de Coghlan bautizaban por el año 2004, a los barrios de Saavedra, Coghan y Núñez como el “triangulo de las bermudas” por las series de hechos delictivos que sufría esa zona. Estos son algunos de los ejemplos puntuales en materia de inseguridad que sufrieron nuestros barrios pero los vecinos y comerciantes son víctimas de robos continuamente y esto los obliga a vivir con miedo y desconfianza. En nuestros tiempos, parece que ser robado sin ser lesionado o herido de muerte paso a ser “sacarla barata” y hay que dar “las gracias” por ello. La Legislatura de la Ciudad esta a punto de votar la Ley que dará origen a la policía porteña ,que tanto añora el Jefe de Gobierno Mauricio Macri, ya que estará bajo su mando. Igualmente el proceso va a llevar algunos años hasta que gradualmente se vayan reemplazando los federales que actúan en la Capital Federal para delitos comunes por los nuevos oficiales de la policía metropolitana. Pero tampoco la nueva policía de Macri nos garantiza a los porteños que terminará con los problemas de inseguridad de esta metrópoli, eso lo tendremos que comprobar sobre la práctica pero sus resultados visibles requiere de una larga gestación. Desde el gobierno Nacional parece que tampoco preocupa mucho que se estén asesinando argentinos diariamente. Nadie anunció un plan de emergencia ante la creciente ola delictiva ni tampoco se refieren mucho al tema. Sin dudas que la delincuencia –en su mayoría- es hija de la exclusión y la falta de oportunidades que generaron muchos delincuentes que administraron el estado y que les debería caer todo el peso de la ley. El estado debe generar contención social y acceso a la educación a todos los habitantes para pensar –a futuro- en una sociedad mejor. Pero los cierto es que a los asesinos que sale a robar y matan sin el más mínimo valor por la vida, como lo hicieron con Simón, ya nos lo podemos combatir con una escuela, hay que combatirlos con eficientes planes de prevención del delito, con toda la contundencia de las fuerzas de seguridad y de la Ley. De lo contrario, se seguirán dando estas noticias.